Centro de Memoria Paz y Reconciliación - Patrimonio Incómodo



¿Qué es el centro de memoria paz y reconciliación?

Por: Sara Cortés Usme

El Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (CMPR), diseñado por Juan Pablo Ortiz Arquitectos, surgió como parte de los esfuerzos continuos por la paz en Colombia en un momento crucial de movilización por la memoria; la verdad, la justicia y la reparación de la misma. Este centro se creó en el año 2008 inaugurado el 6 de diciembre de 2012 en el Parque de la Reconciliación de Bogotá, se erige en el antiguo Globo B del Cementerio Central. Su propósito es fomentar una cultura de paz y respeto por los derechos humanos a través de la memoria y la verdad histórica, impulsando la reconciliación y fortaleciendo la democracia. La estructura física del memorial incluye un monolito con un total de 2012 tubos de tierra provenientes de distintas zonas de Colombia, donados por víctimas y ciudadanos, representando así territorios marcados por conflictos, violencia, resistencia e iniciativas de paz.

Por lo tanto, el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación es muy allegado a el término "patrimonio cultural incómodo", también conocido como "dissonant heritage", se refiere a aquellos lugares y espacios relacionados con eventos de conflicto por lo tanto dolorosos que a pesar de su impacto emocional en los visitantes, deben preservarse debido a su importancia significativa con valor histórico. En esta categoría entran edificaciones como; cárceles, cuarteles, búnkeres, cementerios, monumentos, ruinas, paisajes también sitios donde se han desarrollado batallas además de masacres.


En el caso de Colombia, está el Claustro San Agustín y por consiguiente, el Centro de Memoria Paz y Reconciliación, los cuales se pueden considerar como patrimonio cultural incómodo porque entran en dos categorías, monumento arquitectónico y cementerios, el segundo, con cuerpos de víctimas que terminaron en la mitad de batallas. Estos crean incomodidad y dolor al recordar ese tipo de actos contra la vida, pero es necesario tener memoria de aquellos hechos para que no se repitan en la historia de Colombia porque (pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla) cosa que nunca dijo Santayana. (El filósofo George Santayana, cuyo nombre genuino fue Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana Borrás, vivió entre 1863 y 1952), por otros atribuida al abogado, político argentino y Presidente de Argentina entre 1874 y 1880, Nicolás Avellaneda). El Centro de Memoria Paz y Reconciliación es un instrumento que promueve una cultura de paz y respeto por los derechos humanos a partir de la memoria y la verdad histórica, que contribuye a la reconciliación y la profundización de la democracia así se puede demostrar que es un patrimonio cultural incomodo así como también el Claustro de San Agustín


El Cementerio Central de Bogotá, el más antiguo y destacado de la ciudad, alberga historias entrelazadas con eventos significativos. En 1948, durante El Bogotazo, cientos de personas encontraron su descanso aquí, marcando el inicio de leyendas y creencias sobre lo sobrenatural. Construido en 1836, bajo la presidencia de Francisco de Paula Santander, el cementerio es testigo de mausoleos elaborados por escultores renombrados como Pietro Tenerani. Entre las tumbas, se tejen mitos, desde las losas agradecidas sobre la tumba de Carlos Pizarro hasta avistamientos de la poetisa María Mercedes Carranza. El Cementerio Central, declarado Monumento Nacional en 1984, es un punto donde la historia y lo fantástico convergen, manteniendo su relevancia cultural por lo cual fue declarado Monumento Nacional por el decreto 2390 del 26 de septiembre de 1984. En 1982 se propuso al Cementerio Central como Monumento Nacional de Colombia y el 26 de septiembre de 1984 recibió este título a través del decreto 2390. En el 2000 se construyó el parque El Renacimiento en el globo C del cementerio, como un escenario recreativo para la ciudad. En el 2007. La responsabilidad de la administración del cementerio fue asignada por el Distrito Capital a la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP).


Se llega a la conclusión que el uso del patrimonio cultural permite que la población se involucre en la construcción y apropiación del proceso de paz. Este puede ayudar a reconstruir el tejido social afectado por la guerra y reducir la violencia cultural y estructural presente en sociedades de posconflicto Una aliada para la paz. La memoria histórica es un vehículo para el esclarecimiento de los hechos violentos, la dignificación de las voces de las víctimas y la construcción de una paz sostenible en los territorios.


Centro de Memoria. (2023). El Centro de Memoria, Paz y Reconciliación. http://centromemoria.gov.co/informacion-general/


Hernández, A. Lozano, J. (2019).  Los “patrimonios incómodos”, a debate en el foro Clave de bóveda. Artigrama, núm.  34, ,  pp.  513-517.  ISSN:  0213-1498. https://papiro.unizar.es/ojs/index.php/artigrama/article/view/8212/6902#:~:text=En%20esta%20categor%C3%ADa%20entran%20construcciones,han%20desarrollado%20batallas%20y%20masacres


Cementerios del Distrito. (2023). Cementerio Central. https://www.cementeriosdeldistrito.com/central.html#:~:text=El%20Cementerio%20Central%20de%20Bogot%C3%A1,el%20actual%20parque%20El%20Renacimiento.


https://bogota.gov.co/sites/default/files/styles/1050px/public/eventos/2019-05/alta-memorial-rodrigo-davila-_mg_8130.jpg 

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