EL BESO DE LOS INVISIBLES: La Resignificación de una Vida entre las Calles

 


El beso de los invisibles' respira desde 2013, y en agosto de 2021 recibió un nuevo aire. | Foto: Vertigo Graffiti

Por. 

Sara Luna Ariza 

Sebastián Camilo Real


¿Te has preguntado por qué el mural titulado "El beso de los invisibles” es digno para ser resaltado e inmortalizado?

En la ciudad de Bogotá existen múltiples evidencias del arte urbano, que han sido plasmadas tanto en fachadas de predios públicos como en privados. Sin embargo, existe un mural que resalta por ser único en su naturaleza, su magnitud y carácter icónico lo ha convertido en una de las las pocas expresiones de arte reconocible para los capitalinos.

 "El Beso de los Invisibles", ubicado en plena área neurálgica de la ciudad por una serie de razones que hacen de esta obra un elemento digno de merecer su reconocimiento En primer lugar, esta pintura se destaca como uno de los pocos murales que se encuentran "protegidos" y de los cuales tenemos datos fidedignos acerca de su procedencia y autor. Esta autenticidad y preservación histórica le otorgan un valor único en el mundo del arte urbano. Finalmente, esta pintura inspira a explorar y celebrar el poder transformador del arte urbano, su capacidad para influir en nuestra cultura y sociedad bogotana, inmortalizando y embelleciendo una pequeña historia desarrollada en el extinto Bronx.


El beso de los invisibles, un mural perteneciente al arte urbano inspirado en la fotografía que llevó por nombre “el beso del Bronx”, captada por Héctor Fabio Zamora. Se encuentra en la fachada lisa de un edificio de diez pisos con veinte metros de altura, donde el gran lienzo de arte cubre casi con trescientos cincuenta metros cuadrados, retratando una escena en la que se encuentran un hombre y una mujer en medio de un apasionado beso. Ambos personajes fueron representados con un cabello blanco, que le brinda una vistosidad e iluminación entre un panorama saturado por el color, mayormente evidenciado tanto en los pantalones como en las prendas superiores, resaltando el amarillo y el naranja. En la realización de dicha obra, tal y como se muestra en la actualidad, se utilizaron más de treinta galones de vinilo y ciento cincuenta aerosoles de pintura.


En la década de los 2010, el Bronx se convirtió en la olla más grande del país, donde residían grupos criminales, habitantes de calle, vendedores de drogas y trabajadores sexuales. Periodo que marcó fuertemente a la ciudad, en un auge de inseguridad. Posteriormente, durante una visita presidencial hecha por Santos y un grupo de integrantes de la Policía Nacional a este enigmático lugar, el fotoperiodista Hector Fabio Zamora, inmortalizó una escena de amor, en la que dos habitantes de calle, Diana y Hernán, se besaron apasionadamente. Dicha fotografía fue publicada en uno de los periódicos de El Tiempo a inicios del 2013. Fue el equipo Vértigo Graffiti, en Junio de ese mismo año, quienes se encargaron de plasmar la imágen, convirtiéndose en uno de los primeros murales en gran formato realizados en Bogota.


La perspectiva Colombiana ha cambiado y sigue cambiando frente a lo llamado “arte urbano”, también conocido como “street art”. Generaciones anteriores expresan un rechazo hacia el graffiti al asociarlo como una forma de vandalismo y picardía de algún joven delincuente, quien corre el riesgo de ser arrestado y sancionado legalmente por el código penal. Ahora bien, en la actualidad este paradigma ha evolucionado y se ha resignificado siendo la obra “El Beso de los invisibles” un ejemplo de este nuevo arte, como una manera de expresión e inmortalización, aunque enmarcado en un concepto de mural urba

La magnitud del “Beso de los Invisibles, no es netamente debido a su tamaño, sino, por el significado que tiene, pues se convierte en una convocatoria al amor, a la inspiración, y a cuidarnos los unos a los otros en medio de un contexto de violencia normalizada en el ambiente de la ciudad. No obstante, el mural sufrió diferentes cambios desde su creación. Bogotá se ha reconocido por sus cambios drásticos en cuanto a su clima. Esta obra de arte ha sido víctima de ellos, después de 8 años, han sido muchas las lluvias y aguaceros como temporadas de fuerte sol los que habían deteriorado no solo las paredes, si no también los colores y sus contrastes vibrantes. Es así como el equipo Vértigo Graffiti (quienes pintaron originalmente la obra), en colaboración de la Fundación Gilberto Alzate llevaron a cabo la restauración del mural, devolviéndole al mural el impacto que por el tiempo había ido perdiendo, el proceso fue largo y arduo, tuvieron que limpiar completamente el muro, le aplicaron una capa protectora y finalmente con ayuda de vinilos y aerosoles no solo le dieron vida al mural, si no también a un mensaje la capital y el país entero necesita recordar, el amor y la unión.


Referencias.


Montoya, A. C. A. (2023, March 25). Así se ve hoy El Bronx, tras siete años del operativo de intervención. El Tiempo. https://www.eltiempo.com/bogota/el-bronx-asi-se-ve-hoy-la-zona-tras-siete-anos-de-la-intervencion-753362


Tiempo, R. E. (2013, May 4). Historia de una foto de amor en el “Bronx.” El Tiempo. https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12777605

Vertigo graffiti (2021). El beso de los invisibles [Mural]. Colombia: calle 26 con carrera 13 b, Bogotá D.C. https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/semana/Z7YP2EMX4BFCNDIDFFPCUBYZDU.jpeg

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